Este look lo he calificado como un maquillaje de fiesta para ojos verdes por su intensidad y por las tonalidades de sombras usadas que acentúan lo verdoso de unos ojos como son, entre otras, las rojizas y granates. No me gusta calificar un maquillaje según la ocasión en la que se va a usar, puesto que no hay unas reglas marcadas, pero como también va con la personalidad de cada una, ésta sería seguramente la ocasión en la que yo lo usaría.
En mi mente estaba realizar un maquillaje llamativo, combinando dos colores potentes por sí solos y a la vez que contrastaran entre ellos: un granate y un verde oscuro, ambos con acabado metalizado para conseguir un look cañero. Una vez finalizado, la imagen que se me viene a la cabeza es la de una botella de borgoña. Me encanta envolver la mirada en un halo de misterio y oscuridad sin tener que recurrir exclusivamente a sombras negras.